sábado, 20 de abril de 2019

Filosofía del Budō, la filosofía del Ninpo “esencia” de Masaaki Hatsumi Sensei




Con respecto a los Orígenes de los Ninja (忍者), se piensa que los Ninja fueron en parte, dentro del Japón feudal, agentes empleados para llevar a cabo misiones de espionaje, infiltración y guerrilla. Las regiones de Iga (伊賀) y Koga (甲賀), son el corazón de donde nace la “esencia” de estos guerreros que controlaban diversas artes tanto físicas como mentales dentro del ninjutsu tradicional y originario. Una obra muy interesante,Shoninki63 (正忍 ), que traducido literalmente significa auténtica tradición Ninja, obra de Natori Masazumi, que fue un maestro Ninja que dirigió en Japón, allá por el siglo XVII, uno de los clanes Ninja más importantes existentes y de los cuales tenemos datación y documentación escrita se trata de la escuela Kishu. Su filosofía es un tema muy trabajado y explicado con intensidad por el Sensei, el cual quiere plasmar y sembrar en sus discípulos el auténtico sabor de sus enseñanzas, las cuales han sido transmitidas durante generaciones en el más riguroso orden moral y ético de los caminos marciales.

Cuenta Sensei que el cometido más grande cuyo objetivo debe de ser primordial para cumplirlo es poder defender a nuestro país, nuestro hogar y nuestra familia. La verdadera “esencia” del auténtico Budō, no solo podemos encontrarlo en la espada, en los golpes, defensas, desplazamientos, caídas y rodamientos que podemos realizar al ejecutar las técnicas y métodos ancestrales aprendidos; si nos dejamos atrapar por la parte física y visible y lo reducimos a meras aplicaciones de fuerza y agilidad física, difícilmente podremos entender las palabras que nos intenta transmitir de forma natural el Sensei en cada una de sus lecciones magistrales que nos ha estado regalando a lo largo de la práctica y de la convivencia acaecida con su persona. En la parte tangible y física lo necesario es saber qué parte del cuerpo enemigo se debe atacar y controlar, dónde se debe cortar y dónde se debe romper, y claramente una vez que se han alcanzado esos conocimientos dentro de la parte básica de los mismo, podremos entonces empezar a llamar a nuestra forma de actuar la “esencia” del movimiento básico corporal para manejar la espada; sabiendo a ciencia cierta que la espada es solamente una prolongación de nuestro cuerpo, es por tanto practicar e intentar dominar la técnica corporal y física en primera instancia el primer paso importante, y esta base supone ser el corazón del arte que con el tiempo y la constancia darán la forma espiritual y esencial que nos guiará de forma natural. Ese espíritu “esencia” en gran parte es el espíritu correcto que será el que nos proporcionará el desarrollo y los conocimientos que a posteriori se convertirán en la razón principal y esencial del arte, llegando más allá de la frontera básica de la parte física. Este proceso natural que en algunos casos será largo y tedioso y en otros de forma innata será fácil y dulce pero que de igual modo necesitará de un proceso de aprendizaje directo y constante con el Sensei; entonces es cuando alcanza su punto de un nivel aproximado y realístico de lo que se considera como la “esencia”, cuando el arte y la razón que nos guía se unirán y formarán un mismo y único nivel de aprendizaje. Nunca se debe de olvidar que la verdadera victoria o visión de la misma no se encuentra en la fortaleza de uno mismo, sino en las posibilidades que podemos encontrar en el adversario y en el medio donde nos encontremos. Asimismo, no deberíamos dar por hecho ni suponer que vamos a vencer con un exceso de autoconfianza, ya que la naturaleza siempre impondrá sus leyes si somos nosotros los que debemos adaptarnos a las circunstancias y aprender a vivir con ese flujo natural sin romper las leyes que dictan la naturaleza. Incluso en el caso de alguien que tenga un gran bagaje de años de experiencia y tenga un rango elevado de lo que diríamos cierta maestría, convendría recordar las leyes naturales y estas dictan que no existe victoria asegurada en ningún caso. Lo único que existe es el origen del arte en la raíz de Shinkitoicchi (心気力ー致), cuyo significado representa la serenidad e impasibilidad que se debe de adoptar con un espíritu inamovible cuando nos enfrentamos a cualquier problema o imprevisto, y es cuando los movimientos y los conocimientos que se encuentran impresos de forma natural en nuestro ser, salen en el momento adecuado de necesidad, de una manera libre y eficaz, adaptándose a cualquier tipo de contrariedad o momento; según diversos escritos este concepto es muy nombrado en los pergaminos que hablan cuando se alcanza de forma natural la “esencia” del arte. La difusión de maestro a alumno de forma oral de este concepto en una época donde la alfabetización era muy baja, demuestra su larga existencia y el hecho de que ha existido desde los orígenes del arte.

Si consideramos que el Budō existe para defender nuestro cuerpo de ataque y de problemas tanto físicos como mentales, al mismo tiempo vemos que el ninjutsu además de proteger nuestro cuerpo, también lo cuida espiritualmente y es un alimento de sabiduría que enseña unos conceptos éticos y morales de gran importancia, como podemos ver a lo largo de la historia, el gran respeto y nivel de honorabilidad que existe en la mayoría de los discípulos que viven esta forma de ver el mundo a través de los caminos marciales, ya que si no cuidamos y educamos nuestro espíritu, eso es un craso error y además puede ser nefasto porque puede representar el principio de nuestra derrota no solamente física sino también espiritual. Si por ejemplo miramos el caso de un médico, podemos comprobar que en muchas ocasiones no solamente pueden curar a los enfermos, ya que hay situaciones y ocasiones donde también pueden provocarles malestar e incluso llegar a la muerte. Si en un restaurante podemos degustar y disfrutar de sus alimentos, si no prestamos atención a nuestro organismo e incluso algunas veces a nuestra intuición natural y nuestros sentidos, podríamos sufrir una indigestión que nos acabaría derrotando silenciosamente. También sabemos y suponemos que los políticos y gobernantes a lo largo de la historia deberían de realizar su trabajo siempre pensando en la protección y el bien general, por lo menos dentro de una ética y moralidad básica del bienestar de la ciudadanía dentro de las polis, no obstante, sabemos de casos que se han ido produciendo cíclicamente en nuestra historia donde la ignorancia o la codicia ciegan el sentido común y estos supuestos protectores, terminando haciendo sufrir y malogrando a la buena convivencia del pueblo.

Vamos a intentar explicar la “esencia” del Budō con un documento escrito por el SenseiToshitsugu Takamatsu maestro de Hatsumi Sensei y 33º generación del gran maestro de la escuela Ninja Togakure Ryu Ninpo Taijutsu, titulado “Preceptos de la Perseverancia en el Ninpo”, que contiene una guía de principios filosóficos y éticos que a su vez fueron redactados por la 32º generación del gran maestro de la misma escuela, Toda Shinryuken(1824-1909) (戸田真竜軒正光), siendo este gran maestro mencionado en el famosoBugei Ryuha Daijiten (武芸流派大事典), como gran maestro reconocido en varias escuelas; este registro es uno de los más importantes que existen en Japón y documenta la veracidad de las Artes Marciales que allí están inscritas con tradición histórica constatada, además de ser abuelo de Toshitsugu Takamatsu. Con tan sólo cinco artículos el gran maestro logra abarcar la “esencia” del Budō y del ninjutsu a través de la “Aprende primero que cualquier dificultad que tengas que soportar es sólo temporal.

Compórtate siempre de forma correcta.

No te encomiendes a la avaricia, a la indulgencia o al egoísmo.

El dolor y el odio forman parte de la vida; entiende también que son regalos de los dioses.

Nunca te desvíes del camino de la fe ni del de las Artes Marciales. Aspira a mantenerte en ambos caminos, el de la pluma y el de la espada64”.

Con estas palabras Sensei nos transmite el conocimiento de que el Ninja es la máxima expresión del ser humano en cuyo ente se expresaba el espíritu o “esencia del Budō, y que el mismo utilizaba sus conocimientos y experiencia para protegerse a sí mismo no con las técnicas y métodos del asesinato, que es por lo que trasciende a la materialización de lo físico y mundano y llega a un nivel donde se unen la sensación y la conciencia de una ética y una moral arraigada y cuyo fin siempre es buscar el bienestar de la humanidad, siempre evitando el conflicto innecesario, es más incluso si iba armado con una espada y con sus conocimientos que siempre le daba una ventaja sobre los otros, resolvía el conflicto de manera que no tenía ni que utilizar la espada ni siquiera su supremacía y poder. Es por lo tanto esta actitud la que se considera como verdadera “esencia” delninjutsu, y es por lo cual el Ninja se entrenaba, de forma persistente, a lo largo de toda su vida.

NOTAS:

63 Natori Masazumi. 2010. “Shoninki, el arte del disimulo, autentico manual de los ninja”. Barcelona. Espana. KairoÅLs.

64 Masaaki Hatsumi. 2004. The way of the ninja. Tokyo. JapoÅLn. Kodansha.



Foto: Japón And More


Fuente : Rincon del Do

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